30-10-2007 –
Nuevo curso, nuevo intento
Estos dos meses pasados han dejado una vez más una hermosa experiencia de fe y gozo en Arantzazu. Hemos celebrado el Novenario y la fiesta de la Andre Mari y ha sido de nuevo una experiencia hermosa y alentadora. Pero ya estamos de vuelta. Estamos ante un nuevo curso en todos los sectores de la sociedad: estudios, trabajo, pastoral, catequesis... Y un nuevo curso es siempre un nuevo intento de mejorar la realidad, de volver a intentar lo que no se pudo conseguir. Y creo sinceramente que tenemos bastantes asignaturas pendientes del aprobado. ¡Nuevo curso, nuevo intento!
La educación de los más jóvenes es una asignatura nueva en cada curso. Aunque se siga discutiendo de la famosa asignatura de la educación para la ciudadanía, la cuestión fundamental no se juega en la lucha por el equilibrio de fuerzas en la sociedad, sino en otras dimensiones: ¿cómo conseguir que los más jóvenes aprendan a ser libres?, ¿cómo hacer que crezcan humanamente?, ¿cómo educarlos en valores personales y humanizadores? Aunque sumemos todos los esfuerzos, no serán suficientes para llevar a buen término una tarea tan enorme. Evidentemente, asignatura siempre pendiente.
La cuestión de la inmigración y su integración social, sigue siendo una asignatura dolosamente pendiente. Siguen llegando avalanchas de inmigrantes, aunque se haya hecho un esfuerzo enorme por controlar su llegada. Y siguen apareciendo datos de un abuso bastante sistemático sobre los inmigrantes en nuestro mundo laboral.
Está la asignatura de la normalización y de la paz. Que todavía haya personas que no puedan caminar libremente por nuestras calles, es sangrante. Que todavía se siga convirtiendo este tema en una lucha de intereses pseudo-políticos, de llorar. Que todavía ETA quiera marcar el paso de danza de este pueblo, lamentable. Asignatura desgraciadamente pendiente éste de la pacificación y normalización de nuestro pueblo. ¿Hasta cuándo?
Nuevo curso, nuevo intento. Ya sé que estamos de acuerdo en que siempre hay que intentarlo de nuevo en la educación, en la justicia social... Algunos niegan el nuevo intento a la pacificación y a la normalización. Yo me niego a que nos resignemos ante la dura realidad. ¡Ojalá que nuestras autoridades sigan intentándolo sin cesar! ¡Ojalá que dejen de hablar en público de lo que piensan hacer, y hagan! Y ¡ojalá que algún día nos puedan hablar de lo que han hecho y han logrado! De momento, intentemos aprobar lo que hasta ahora no hemos aprobado. ¡Nuevo curso, nuevo intento!
Revista Arantzazu

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